La creatividad en la menstruación

IMG_20170713_142251
Las dos imágenes de arte menstrual son de la página palomailustrada.blogspot.com, artista Juliaro, y la fotografía de la mujer tejiendo es del artista australiano Casey Jenkins. 

Tejer, pintar mandalas, dibujos con nuestra sangre, escribir cuentos o simplemente dejar la creatividad fluir en el papel cuando rellenamos nuestro diagrama menstrual. Los días de sangrado nos conectan de una manera profunda con nuestra creatividad mas inhibida, intuitiva y salvaje. Entonces, no se trata de crear algo para el mundo exterior, para ser valorado y observado por ojos del tercero. Si no, es una creación para disfrutar del viaje, sentir, conectar y dejar que las sombras y los sueños se expresen.

A menudo hablo de la creatividad, la importancia de avivar su llama en nuestra vida, de cómo al empezar a abrir su puerta un deseo cada vez más fuerte de crear nos inunda. Nos pica. Nos llama. Incluso a nosotras, que pensamos que quizás no somos artistas, ni sabemos técnicamente hablando pintar, cantar, escribir o tejer… Mi propia experiencia y la de muchísimas mujeres cuentan como, cuando trazamos un fino caminito para descubrir nuestra creatividad, se vuelve más fuerte y termina por encontrar su manera de expresión. Y se siente como una liberación de la presión interior, a pesar de ser una fuente inagotable que en vez de disminuir crece y se vuelve pasión. Algunas desarrollas una manera de expresión desde pequeñas, ya sea pintando o bailando, otras lo descubren o lo entierran.

Pero, ¿esto que tiene que ver con la menstruación? A pesar de poder tener las puertas a nuestra vida creativa siempre abierta, la fase del sangrado de nuestro ciclo menstrual es una fase que nos conecta profundamente con ese manantial creativo. Nos permite parar, respirar, tomar perspectiva, dejar las sombras hablar mientras nosotras simplemente escuchamos. Tan diferente de nuestro día a día frenético entre trabajo, niños, deseos y hogar. No siempre podemos parar, descansar y escuchar a nuestros cuerpos cuando menstruamos. Pero siempre podemos encontrar ese hueco, cuando la luna se asoma y los demás duermen, o temprano por la mañana, o a mediodía… un ratito para dejarnos escuchar y tomar contacto y consciencia de nosotras mismas, nuestro cuerpo con sus luces y sombras, escuchar esos mensajes que la menstruación trae consigo. Lo que creamos durante la menstruación, a pesar de tener un valor indiscutible, a diferencia de lo que creamos en otros momentos de nuestro ciclo no suele tener un fin específico, no tenemos en mente un producto terminado ni creamos para alguien ni para que resulte bello. Simplemente creamos. Y quizás por ello el resultado suele ser cargado de sentido y emociones, bello, rebelde, incómodo y verdadero.

Se convierte en una manera de meditar, de conectar con nuestro ciclo, de parar el ritmo, sentir el hilo rojo que nos une con muestras ancestras y las mujeres de la tierra.

Pruébalo, inténtalo, sin sentir que necesitas hacer algo bello o bonito, algo con valor para los demás. Simplemente déjate fluir y la pintura o los hilos deslizar entre tus dedos.

La danza, mi camino de crear

06ef846bdf233157896e666409e23b18
Arte de Valerie Sjodin

La danza, la música, el arte… vaya donde vaya el ser humano, recorriendo miles y miles de años y los lugares más escondidos de la tierra, siempre lleva consigo una necesidad de crear. Crear algo nuevo, a partir de los estímulos que le llegan desde el exterior, ya sea las gotitas de agua de lluvia que caen sobre su mejilla, ya sea el latido de la Madre tierra o la llamada de un pájaro que vuela sobre su cabeza. El arte y la creatividad nace dónde nace un ser humano, nació muchos antes de nosotros poder poner palabras a nuestros pensamientos. Y ¿por qué?

¿Por qué tenemos la necesidad de pintar y transmitir nuestra visión del mundo exterior o interior? ¿Poner nuestra huella en el mundo de nuestra interpretación de lo vivido? ¿Celebrar la emoción o la simple existencia ? ¿Por qué cuando escuchamos una melodía o un tambor, sentimos esa necesidad de liberar el cuerpo y sentirla vibrar al ritmo de la música? Y ¿por qué cuando estamos lejos de la civilización y su tecnología, siempre hay alguien que empieza a pegar con un palo sobre una piedra y otro que deja que el aire recorra por su cuerpo para convertirse en la voz del alma a través del canto?

Quizás es la única manera para poder expresar nuestros interiores deseos o la voz del alma, ahí donde no llega el pensamiento ni la razón. Sólo en la tierra del inconsciente, escondido bajo una manta de niebla que no deja atravesar al intelecto, sólo ahí podemos entrar en contacto con lo más sagrado, la vida, la creatividad, el alma…

Cada uno elige su manera de contactar con ese lugar interior y salvaje. Pero no deberíamos vivir la vida sin hacerlo. No podemos vivir desconectados de ese manantial sabio y eterno, porque entonces nunca llegaremos a conocer nuestra verdad. Porque eso es para mí el baile sobre todo, una expresión de mi verdad.

Algunos llegan al baile porque simplemente quieren salir y pasar un buen rato. Otros, porque sienten la danza como una manera divertida de hacer ejercicio físico.  Son dos componentes muy importantes en el baile. El cuerpo disfruta entre risas y compañeras. Pero hay una parte más, que a veces no nos atrevemos a nombrar en voz alta. Sentimos la llamada de ese algo. No sabemos por qué al bailar nos sentimos más divinas, enteras, conectadas, femeninas… No entendemos qué magia tiene esta danza, pero sin pensarlo más nos dejamos llevar por su ritmo. Y la danza oriental, nos llama, nos atrae como un imán con promesas de autoconocimiento corporal y la conexión con nuestra sexualidad y útero.

Yo creo que todos tenemos una historia que contar, una verdad personal que no se parece a la verdad de ninguna otra persona. Todos hemos vivido cosas distintos, y hemos creado formas de pensar y patrones según lo bueno y malo que nos haya pasado y afectado. Pero en nuestro interior está la verdad absoluta, la razón por la que estamos hoy aquí, y su única forma de expresarse es usando ese lenguaje que no habla el intelecto ni el pensamiento racional. Sólo a través del baile, la música, la pintura, la escritura… o cualquier manifestación artística, podemos reafirmar lo que sentimos, pensamos y somos en nuestro interior, y sólo así podemos conocer y expresar nuestra verdad y nuestra historia personal que se encuentra cristalizado en nuestras células.

Os invito a compartir mi danza, a recuperar el vuestro y traer al mundo la sabia verdad de vuestros corazones.

Menarquía – el ritual de la primera menstruación

FUEGO5-MENARQUIA-copiaEl primer sangrado menstrual marca el comienzo de un gran cambio, la niña se convierte en mujer jóven, pasa de ser lineal a ser cíclica. El ciclo menstrual le acompañará los próximos 35-40 años y como vive ese comienzo es importante para su relación con su propio ciclo. A menudo viene, en nuestra cultura, acompañado con miedos y vergüenza, de no saber bien lo que pasa y sentir que la menstruación es algo incómodo y negativo. ¿Y si no fuera así? ¿Y si pudiéramos acompañarle con amor en su entrada, darle la bienvenida, enseñarle como amar y celebrar su ciclo y su cuerpo? El rito de paso de la Menarquía, de la menstruación, es algo que siento que necesitamos celebrar y honrar para crear un mundo nuevo donde la naturaleza cíclica es amada y respetada.

La relación de la niña con su cuerpo comienza en el momento en que nace y cómo sea esa relación marcará mucho cómo vivirá su menstruación. La conexión consigo misma, con su útero y su búsqueda de placer y bienestar. Vivimos en un mundo donde no hablamos a nuestras hijas de sus útero, no la nombramos, es como si no existiera. Y convertirse en adultas significa aprender poco a poco a dejar de lado la búsqueda del juego, el bienestar y el placer, para anteponer los deberes y quehaceres. Porque, como dice Cadilda Rodrigañez hemos perdido la cultura del placer, y necesitamos urgentemente recuperarlo para poder sanar a nuestros úteros y disfrutar de nuestras menstruaciones y partos.

Así que, desde que son niñas, hablemos de su útero, aquella cosa que vibra y tiembla en su interior cuando se emociona o experimenta placer. Así mantendrá y creará las conexiones neuromusculares con su pelvis y útero que necesita. Y dejemos que disfrute de su cuerpo y el juego, las sensaciones de cosquilleo al escalar un árbol alto, la sensación de la lluvia fría en su piel desnuda. Podemos enseñarle a cuidarse, darse un masaje, estirar completamente su cuerpo o respirar hasta el suelo pélvico. Y luego para el día de su primera menstruación, le podemos preparar un ritual de bienvenida y acompañamiento amoroso.

Algunas ideas para el ritual de Menarquía:

-Juntar algunas amigas-hermanas-mujeres adultas para crear un lugar acogedor y seguro donde celebrar y recibir a la niña-mujer. Si no es posible, se puede hacer entre madre e hija.

-Regalarle o hacer juntas un collar especial para llevar los días de sangrado.

-Entregarle una caja de cartas escritas de mujeres adultas de su alrededor, hablándole de lo que para ellas significa ser cíclica y mujer.

-Hablarle de lo que implica ser cíclica, los cuatro estaciones o arquetipos, como abrazar al cambio, y que su fuerza reside justo ahí.

-Hacer algún ritual con lana roja alrededor de la cintura, simbolizando el hilo rojo que une a todas las mujeres, de útero a útero.

-Entregarle unas compresas de tela y bragas bonitas para celebrar sus días de luna.

-Cantar y bailar juntas.

-Enseñarle como sembrar su sangre en la tierra o como pintar con ella.

Lo importante es crear un ambiente de confianza y celebración, dónde la niña-mujer se siente honrada y como su nueva condición de mujer cíclica es una bendición.

Tienda Roja de mayo

IMG_20170514_170249La Tienda Roja es un lugar para celebrar nuestra naturaleza cíclica y nuestra Menstruación. Nos reunimos la próxima vez para nuestro Encuentro de Luna mensual el 27 de mayo. Es un encuentro entre mujeres para hablar de tu ciclo menstrual en un lugar seguro y sagrado. Un lugar donde sentir y conocer nuestra naturaleza cíclica, resolver dudas, compartir sentimientos, y hablar de lo que nos mueve y remueve. Un espacio para crear una menstruación más consciente, conocer las alternativas, aprender sobre las energías de los arquetipos femeninos y realizar diagramas menstruales. Comentar libros sobre el tema y en general compartir entre mujeres nuestra búsqueda hacía una menstruación sana.

En cada encuentro realizaremos dinámicas para conectar con nuestro cuerpo, nuestra naturaleza femenina y nuestra ciclicidad.

Una vez al mes, os recibiremos para juntas honrar y conectar con nuestro ciclo menstrual. Quizás acabas de empezar tu búsqueda hacía una conexión mayor y un disfrute de tu ciclo menstrual, o quizás ya llevas años buceando en las profundidades de la psique femenina y deseas compartir en circulo, sanar y honrar nuestra feminidad colectiva.

Estos encuentros son de aportación consciente, abiertos para todas las mujeres, niñas, abuelas que desean celebrar su naturaleza cíclica, en unión con otras mujeres.

Clases semanales de Danza Oriental Integral

davDANZA ORIENTAL INTEGRAL

Un acercamiento a la danza ancestral de la pelvis y el útero

Abrimos un nuevo grupo de principiantes los lunes a las 19:00 y danza para mamás con sus bebés y embarazadas los viernes por la mañana (si no estás embarazada ni vienes con tu bebé, eres bienvenida de todas formas pudiendo asistir como a una clase normal!)

Todos los horarios:

lunes: 19:00, martes: 18:00, miércoles: 19:00, jueves. 17:45, viernes 10:00

Un momento para tí. Un ratito para conectar con tu esencia de mujer y tu cuerpo femenino. Un ratito semanal para crecer, expandir hacía dentro y hacía fuera, sentir la energía femenina nacer en tu centro, tú útero. 

A lo largo del curso a parte de aprender la técnica necesaria para convertir esta danza ancestral en nuestra manera de expresión, profundizamos en sus raíces y en nosotras mismas. Conectamos con esas partes olvidadas pero tan vitales para nuestro bienestar, nuestro útero y nuestra pelvis. Aprenderemos a expresar y crear, escuchar nuestra alma danzante y contar nuestras historias al mundo exterior a través de la danza.

La base de la danza

Aprendemos de una manera consciente lo pasos básicos de la danza del vientre, lunares y solares, su energía y su función. Vemos cómo usarlos de una manera profunda y autética, y cómo nos ayuda y fortalece nuestro cuerpo de mujer. Las manos, la pelvis, el pecho, la cadera, los pies… Aprendemos a separar, relajar y contraer, conectar con las distintas partes del cuerpo, dar y recibir, fluir con la música. Cada movimiento tiene un significado, es una parte de la historia que estás a punto de contar.

Consciencia  de nosotras mismas y nuestros cuerpos

Pasaremos por las distintas fases preparativos para poder bailar conscientemente y usar la danza como herramienta para el auto-descubrimiento y el crecimiento personal.

Conectamos con nosotras mismas: la danza se convierte en la herramienta para el diálogo con nuestra mujer interior. Aquí hay varios conceptos que son importantes, como “bailar hacía dentro”, “bailar con presencia” y el catarsis creativo.

El útero y la pelvis

Parte importante del trabajo será conocernos como mujeres, conectar con las partes olvidadas o reprimidas de nuestro cuerpo. Hacemos ejercicios para relajar el útero, con los beneficios que lleva consigo como menstruaciones sin dolor, una sexualidad sana y placentera, partos poderosos y sin dolor, seguridad personal, liberación creativa, desbloqueo de emociones y en general, poder conectar con nuestro centro y poder personal.  También trabajaremos posturas que benefician nuestra postura corporal, la apertura de la pelvis, relaja las caderas y la región lumbar.

El grupo

Descubrimos el poder del grupo y del círculo, cómo nos podemos complementar y la armonía interpersonal. Descubrimos las improvisaciones grupales y la alegría de compartir entre mujeres.

Relajación y visualización a través de la danza

La danza puede ser una manera de meditación, relajación y liberación emocional. En cada clase trabajamos distintos ejercicios de improvisación y visualización.
Sofia Nikander

lasemillaroja.info@gmail.com

laemillaroja.wordpress.com
tlf. 607 622 058

Ec- comunicación de la eliminación o higiene natural del bebé

EC
Elian 3 meses. Colocándole para hacer pipí en medio de un paseo.

¿Que es? Se trata del control temprano de los esfínteres del bebé, mantener ese instinto con la que nacen de comunicar su necesidad de evacuar sus esfínteres, igual que nacen con el instinto de comunicarse si tienen hambre o sueño. Porque esa es la base de todo el proceso.  Solemos suponer erróneamente que los recién nacidos no son conscientes ni pueden controlar sus necesidades fisiológicos, pero nada más lejos de la verdad. Los bebés se comunican con nosotros todo el tiempo de lo que les pasa, si tienen hambre, sed, necesidad de brazos, incomodidad, frío… y entre ello también cuando necesitan hacer pipí o caca. Lo que pasa es que si no les escuchamos, poco a poco dejarán de expresarlo, de darle importancia y se condicionarán a hacer sus necesidades en el pañal. Poco a poco dejarán de sentir sus necesidades fisiológicos. Y cuando decidimos que es un buen momento para quitarles el pañal, tienen que volver a re-aprender a escuchar sus señales fisiológicos y de distinguir esas sensaciones que indican que necesitan evacuar sus intestinos.

 

Cuando nació mi primer hijo escuché sobre familias que no usaban pañales y leí sobre como era una práctica habitual en otras culturas de Asia y África, pero me pareció difícil e imposible en nuestra cultura. Cuando nació mi segundo hijo, animada por mi amiga Fleur que me contaba su experiencia, decidimos probarlo. El reto nunca fue que estuviera sin pañales (aunque en nuestro caso, la evolución me sorprendió inmensamente) pero estar pendientes de sus señales e intentos de comunicación para que se sintiera escuchado y respetado. Igual como intentamos estar pendientes y responder a los señales de los bebés cuando nos comunican que tienen sueño o hambre. Quería contaros cómo nos ha ido, e quizás inspirar a aquellos padres que desean probarlo igual como cada historia que leía o escuchaba mientras estaba empezando me animaba y daba confianza para seguir.

Pero, ¿cómo funciona? ¿Cómo empezar?

Si habéis tenido crías de gatos o perros en casa os habréis dado cuenta de que su instinto, desde el momento en que pueden desplazarse solos, es hacer sus necesidades fuera de su lugar de dormir. Al principio, cuando aún  no saben desplazarse, la madre se ocupa de limpiarles hasta que luego empiezan a moverse solos. Pues animales como somos, a los bebés humanos les pasa lo mismo. Tienen el instinto de no hacer pipí o caca cuando están en su madriguera (pegaditos al cuerpo de  su mamá cuando son recién nacidos)  y a qué papá o abuela no les ha pasado que en el momento en que ellos les coge en brazos hacen caca. Es puro instinto 😉 La diferencia es que los bebés humanos no aprenden a desplazarse fuera del nido o brazos de mamá hasta alrededor de los 6-8 meses, por lo que necesitan comunicar sus necesidades.

El bebé nace sintiendo perfectamente cuando su vejiga está llena y necesita vaciarse. No digo que sea algo cognitivo, si no que es puro instinto. Igual que cuando sienten ese algo en su estómago sienten la necesidad de chupar y buscar el pezón para calmar el hambre. Entonces, si en el momento cuando sienten que necesitan hacer pipí o caca  le ayudamos poniéndoles encima de un orinal/bol/wáter/barreño,  irán estableciendo y fortaleciendo esa señal de los esfínteres con el hecho de hacer pipí o caca en ese lugar. Aprenden que ahí es el lugar donde deben hacerlo. Si, al contrario, no hacemos nada cuando muestran esas señales de que necesitan hacer pipí, irán aprendiendo que nadie hace nada y que lo correcto es hacerlo ahí donde están, en el pañal. Dejan poco a poco de percibir esa señal de sus esfínterer como algo importante que deben comunicar a mamá o cuidadora.

Y, ¿cómo empezamos? ¿Cómo distingo lo que quiere o cuándo lo quiere?

Cuando son muy pequeños, hablo de días o semanas, es mucho más fácil. Simplemente porque sus necesidades son muy pocos. Sentirse seguros, estar cómodos,  tomar teta y evacuar. Poco más. Entonces simplemente hay que ponerle en el lugar que hayamos elegido para hacer pipí. Cuando hace algún gruñido especial, pone el cuerpo en tensión, lloriquea, patalea de repente… Si nos mantenemos atentos vemos que podemos entender a nuestros bebés mucho mejor de lo que jamás nos habríamos imaginado. Se recomienda empezar desde que nacen hasta los 4-5 meses. A partir de ese momento aún es posible, pero más difícil, porque por un lado el bebé ya es más activo y puede ser más difícil pillar sus señales, y por otro lado se ha acostumbrado a hacer sus necesidades en el pañal e igual sus intentos de comunicación de eliminación son escasas.

  1. Empieza teniendo tu bebé desnudo piel con piel y observar.  Puedes tener un trapillo o pañal de tela debajo pero que se puede quitar fácilmente. Si empieza a hacer pipí, ponlo encima de un bol o cazo mientras le acompañas con algún sonido como shhhh o simplemente dices que está haciendo pipí.
  2. Llevar ropa cómodo a fácil de abrir, sin botones, elásticos o abiertos por abajo.  Ir observando su horario habitual de hacer pipí o caca. Después de comer? ¿Justo antes? ¿Después de despertarse? ¿Cuando empieza a patalear? ¿Cuando ha estado un tiempo quieto y se cambia de postura?
  3. Si decides usar algún tipo de pañal mientras vas haciendo EC se recomienda pañales de tela, por la simple razón que no absorben tanto y al hacer pipí se queda la zona húmeda y lo sienten tanto los bebés como nosotros más fácilmente.
  4. Hay un truco que no falla para empezar: ponerles a hacer pipí nada más despertarse. Los bebés normalmente no hacen pipí mientras duermen, si no que es durante sus micro-despertares para tomar teta o cuando se despiertan del todo, cuando hacen pipí. Entonces es muy fácil aprovechar ese momento para colocarle en el orinal o sobre un bol o cazo, sujetándole en cuclillas.
  5. Tampoco suelen hacer pipí mientras permanecen en la misma postura, es cuando le levantas o cuando se mueve. Por lo tanto, si le llevas en un portabebé, siempre que le sacas de ahí, ponle sobre el orinal o bol.
  6. No importa cuántos pipís o cacas terminan en el suelo o pañal. Importa cada uno que termina en el orinal. Eso es un momento de comunicación exitosa.
  7. Se puede hacer EC de diferentes maneras: nunca ponerles pañales, ponerle pañales pero  estando atentos a sus señales o poniéndole pañales sólo por la noche o cuando se sale de casa.

Los beneficios pueden parecer obvios, si nuestros hijos desde pequeños saben controlar sus esfínteres, pero aún así  hacemos un repaso:

  1. El ahorro medioambiental y económico: Compras (si usas desechables) y lavas (si usas de tela) muchísimos menos pañales. Aunque hay familias que directamente nunca llegan a usar pañales, nosotros optamos por comodidad por algo intermedio. Nuestro pequeño hacía pipí todos los días a todas horas en el orinal (wáter, árbol o lo que nos pillaba cerca) pero le poníamos pañales cuando salíamos de casa y por la noche los primeros meses. Y entonces, en vez de usar 8-10 pañales (o más) diarios en su primer año, usábamos 1-3 pañales diarios.
  2. Control temprano de los esfínteres: El niño nunca desaprende escuchar los estímulos de sus esfínteres y por lo tanto no tiene que volver a aprender a distinguir esa señal cuando nosotros pensamos que les toca y queremos que dejen el pañal. Tienen que aprender que de repente los pañales no es el lugar adecuado para hacer pipí o caca, después de llevar toda la vida haciéndolo. Depende de cada niño y familia pero en nuestro caso con 7 meses aguantaba toda la noche sin hacer pipí y entre los 9-12 meses dejó por completo los pañales. A partir de los 9 meses demostraba que no quería llevar más pañales pero aún había algún escape al día, sobretodo cuando yo estaba ocupada con otra cosa y no estaba tan pendiente de sus señales. Con 12 meses encontró una palabra para decir cuando quería hacer pipí por lo que todo fue más fácil y ya no volvió a ponerse ni un solo pañal.
  3. Comunicación y escucha: Estás atento y receptivo al lenguaje de tu recién nacido. Pensamos que no saben comunicarse, y te das cuenta de que sí, y ellos se sienten respetados y escuchados en otra magnitud. En algún sitio leí que en realidad no importa si consigues que haga pipí en el orinal, si no lo realmente importante es que te has podido comunicar con tu bebé con éxito.
  4. Fomentar la autonomía: Los bebés y niños pequeños desean hacer  las cosas cotidianas ellos solos, probando y haciendo cosas nuevas cada día. Quieren comer solos, investigar la escoba intentando barrer, poner la mesa, ponerse los zapatos… A menudo nuestro estilo de vida tan acelerado no permite que acompañemos a nuestros hijos con calma en sus conquistan y retos. Pero ahí puede residir la diferencia entre sentirse capaz y apto o sentirse dependiente y que siempre necesita a los demás para cuidarse. Intentamos acompañar a nuestros hijos dejándolos descubrir y manipular su mundo y cuerpo, sentirse capaces. Y cada nuevo reto conquistado es un gran logro en su evolución y les llena de satisfacción. Elian, por ejemplo, con poco más de un año aprendió a bajarse el pantalón y sentarse sólo en el orinal sin pedir ayuda, y ahora con dos años vacía su orinal y se intenta limpiar solo después de hacer caca. Es importante recordar que el ritmo lo marca nuestros hijos, no nosotros. Ellos saben cuando están listos para el siguiente paso y cuando quieren avanzar. No imponemos nada desde fuera, simplemente estamos atentos para poder ofrecer el ambiente adecuado. Queremos hijos seguros emocionalmente que se sienten capaces y autónomos. (Recordando que autonomía no es lo mismo que independiente, es darle al niño autonomía en las áreas que pueda y desea, pero toda la cercanía y seguridad emocional y físico que necesite y pida)
dav
Elian 2 años. 1 año sin pañales.

A las que tenemos un hijo varón

dav
dav

A veces me han preguntado si no desearía tener a una hija para poder transmitirle mi visión de la feminidad, enseñarle a bailar y amar su cuerpo desde pequeña.
Si alguna vez el alma de una niña/mujer quiera entrar en mi vientre, será más que bienvenida, pero ahora, siento que tengo el trabajo más importante entre mis manos criando a un varón. Porque hoy es un niño, pero mañana será un hombre. Un hombre que amará a una mujer (o varias, o a otro hombre), tratará con sus amigas y compañeras de trabajo, con sus amantes y sus hijas si los tiene.
Así que creo que, casi más importante que transmitirle una visión consciente y respetuosa de la feminidad a una niña, es transmitirselo a los niños. Para que crezcan respetando y amando a las mujeres por lo que son. Y que encuentren su lugar en el mundo como hombres, hombres de verdad llenos de amor y compasión. Para poder romper con el sistema patriarcal, no desde abajo, si no desde todos los laterales.Mi hijo tiene ahora seis años.
Me ve desnuda a diario. Y dice que mi cuerpo es bello.
Conoce mi cuerpo como si fuera suyo. Conoce mi olor y los lunares de mi piel. Sigue tomando el pecho, aunque poquito a poco lo está dejando, y me acaricia con la mano que tiene libre mientras se llena de mí. Sabe que tengo útero, que será ahí donde crecerán sus hermanos el día que lleguen a nuestras vidas, que mi útero se puede poner tenso y entonces me duele la sangre, y que cuando bailo la masajeo y relajo a través de los movimientos de la pelvis.A través de mi cuerpo interiorizará lo que es el cuerpo femenino.
A través de mis actos y mis palabras irá moldeando su imágen de lo que es una mujer.

No le sorprende el pelo en mi pubis ni que unos días al mes sangro. Sabe bien lo que es, que no es nada malo ni sucio, si no útil y sanador. Conoce mi naturaleza cíclica, me respeta y me entiende. Sabe que somos distintos, y eso nos acerca.

Él no cree que hay tareas que son femeninas y otras que son de los hombres. Le parece normal que yo sea la que entiende más de coches y que mi pareja el que entienda más de cocina.
Sabe cómo nacen los hijos y cómo podemos ayudarle a la mamá para que esté relajada y disfrute.
Sabe que somos igual de valiosos, sin importar la edad, el sexo o el orígen. Yo no sé más por ser su mamá ni por ser mayor, yo le puedo contar lo que yo creo, pero sabe que lo único que vale para él es lo que siente por dentro. Y para mí, lo que yo siento en mi cuerpo.

A todas las que tenéis un hijo. No os escondáis. Os pido, desde lo más profundo de mi alma, que le habléis sobre vuestra menstruación, sobre lo que significa ser mujer. Sobre vuestro pechos que sienten y hablan, vuestro cuerpo que amáis. Y más que hablar, enséñale vuestro mundo, vuestro interior, vuestra sangre y vuestro cuerpo. Enséñale el respeto y el amor, por todo lo que existe. Transmítele vuestra visión de la feminidad y vuestra alma de mujer. Demuéstrale con vuestros actos, que no hay nadie que valga más que otro, ni que sea más importante ni más valioso. Así le dejáis la puerta abierta para ser el hombre que se merece ser.

Un infinito abrazo,
Mamá de un soñador

Publicado originalmente en danzademujer.blogspot.com

Ahora ya tengo la suerte de compartir mi día a día con dos hijos varones. 💜

Doula- acompañamiento en embarazo y parto

mg_9604Si estás embarazada o deseas estarlo, estaré encantada de acompañarte en este viaje emocionante hacía la Maternidad. El embarazo y parto es un paso grande y especial, que necesita todo el mimo y cuidado posible. Es un gran cambio, tanto psicológico como fisiológico, y a menudo la atención a la embarazada se ha quedado relegada solamente a la parte fisiológica y haciendo hincapié en todo lo que puede ir mal en vez de conectar, sentir y acompañar al cambio. Hay muchos caminos y alternativas, a veces es difícil encontrar el camino propio en el laberinto de consejos y teorías. Nos puede invadir el miedo, a lo desconocido o conocido si hemos tenido una mala experiencia, el parto, el puerperio… O quizás simplemente deseamos vivir la experiencia de la Maternidad Consciente, conociendo nuestros cuerpos y conectando con nuestro bebé, celebrando los ritos de paso del embarazo y del parto, conectando con la espiritualidad femenina y sentirnos acompañadas mientras buceamos entre nuestras sombras que la Maternidad destapa.

Desde la escucha y el respeto te puedo ayudar a conectar con tu cuerpo y tu embarazo, prepararte emocionalmente para el parto y el puerperio,  ayudarte a re-conectar con tu pelvis y útero y preparar tu cuerpo para el trabajo del parto.

¿Cómo nos vemos y  hablamos?

♥ Sesiones sueltas a distancia por vídeollamada

♥ Sesiones presenciales sueltas de 1h en Málaga

♥ Pack completo a distancia (inlcuye videollamadas a lo largo del embarazo, parto y puerperio, contacto por e-mail o por teléfono semanal)

♥ Pack completo presencial (incluye sesiones y visitas en el embarazo y puerperio, acompañamiento en parto y contacto por e-mail o por teléfono semanal)

Si quieres más información y tarifas: Sofía Nikander 607 622 058 / lasemillaroja.info@wordpress.com

¿Quieres saber más sobre el trabajo de la doula?

Una doula es una mujer que se ha formado en el proceso fisiológico y psicológico del embarazo y parto que acompaña a una madre hacía un embarazo, parto y puerperio consciente. Mientras la Matrona asiste al parto y atiende a la embarazada, le hace las correspondientes pruebas y vigila el procedimiento fisiológico (aunque también psicológico ya que hay matronas maravillosas que atienden a la embarazada de manera holística), la doula acompaña el proceso emocional y espiritual hacía la Maternidad. No son figuras excluyentes si no complementarias.

Antiguamente, la sabiduría de la sexualidad y el cuerpo femenino se transmitía entre las mujeres de la misma familia o tribu, pero en nuestra sociedad se ha perdido esta conexión tan importante entre las mujeres. Para una maternidad relajada y feliz, la madre tiene que poder expresar sus miedos y confiar en sí misma y su cuerpo, tener la información necesaria y sentirse conectada con su fuerza interior.

La doula es una mujer que se ha formado en las distintas etapas del ciclo de la sexualidad femenina, como el embarazo, la lactancia, el parto y el puerperio.

Durante el embarazo la doula le ayuda a la mujer a encontrar la información que necesita para poder elegir cómo y dónde parir, le enseña a confiar en su propio cuerpo y cómo vivir un embarazo consciente conectada con su bebé. Cuando llega el momento del parto, la mujer y la doula han trabajado juntas los miedos y temores, y la doula acompaña a la mujer ayudándola a conectar consigo misma y a ser la protagonista del parto.

Después del parto la mujer se encuentra en el profundo mar del puerperio y el apoyo de la doula puede ayudar y evitar problemas en la lactancia, depresión posparto y ansiedad de todo tipo. Una doula enseña a la mujer a conectarse consigo misma, con su mujer salvaje y su madre interior. Sólo la madre sabe cómo parir, y qué es lo mejor para ella en ese momento, pero para eso hace falta un trabajo interior y sentirse acompañada en este momento tan importante en la vida de la mujer-madre y la del bebé.

Disfrutar del inicio de la maternidad acompañada por una doula, debería ser un derecho de cada mujer embarazada.

Danza Oriental Integral

danzapublicidad

 

Un acercamiento a la danza ancestral de la pelvis y el útero

Un momento para tí. Un ratito para conectar con tu esencia de mujer y tu cuerpo femenino. Un ratito semanal para crecer, expandir hacía dentro y hacía fuera, sentir la energía femenina nacer en tu centro, tú útero. 

Horario:

lunes: 19:00, martes: 18:00, miércoles: 19:00, jueves. 17:45

 A lo largo del curso a parte de aprender la técnica necesaria para convertir esta danza ancestral en nuestra manera de expresión, profundizamos en sus raíces y en nosotras mismas. Conectamos con esas partes olvidadas pero tan vitales para nuestro bienestar, nuestro útero y nuestra pelvis. Aprenderemos a expresar y crear, escuchar nuestra alma danzante y contar nuestras historias al mundo exterior a través de la danza.

La base de la danza

Aprendemos de una manera consciente lo pasos básicos de la danza del vientre, lunares y solares, su energía y su función. Vemos cómo usarlos de una manera profunda y autética, y cómo nos ayuda y fortalece nuestro cuerpo de mujer. Las manos, la pelvis, el pecho, la cadera, los pies… Aprendemos a separar, relajar y contraer, conectar con las distintas partes del cuerpo, dar y recibir, fluir con la música. Cada movimiento tiene un significado, es una parte de la historia que estás a punto de contar.

Consciencia  de nosotras mismas y nuestros cuerpos

Pasaremos por las distintas fases preparativos para poder bailar conscientemente y usar la danza como herramienta para el auto-descubrimiento y el crecimiento personal.

Conectamos con nosotras mismas: la danza se convierte en la herramienta para el diálogo con nuestra mujer interior. Aquí hay varios conceptos que son importantes, como “bailar hacía dentro”, “bailar con presencia” y el catarsis creativo. 

El útero y la pelvis

Parte importante del trabajo será conocernos como mujeres, conectar con las partes olvidadas o reprimidas de nuestro cuerpo. Hacemos ejercicios para relajar el útero, con los beneficios que lleva consigo como menstruaciones sin dolor, una sexualidad sana y placentera, partos poderosos y sin dolor, seguridad personal, liberación creativa, desbloqueo de emociones y en general, poder conectar con nuestro centro y poder personal.  También trabajaremos posturas que benefician nuestra postura corporal, la apertura de la pelvis, relaja las caderas y la región lumbar.  

El grupo

Descubrimos el poder del grupo y del círculo, cómo nos podemos complementar y la armonía interpersonal. Descubrimos las improvisaciones grupales y la alegría de compartir entre mujeres.

Relajación y visualización a través de la danza

La danza puede ser una manera de meditación, relajación y liberación emocional. En cada clase trabajamos distintos ejercicios de improvisación y visualización. 


Sofia Nikander

lasemillaroja.info@gmail.com

laemillaroja.wordpress.com
tlf. 607 622 058

Resumen del libro El Concepto del Continuum- En busca del bienestar perdido

conceptocontinuumimg

Hoy queremos compartir con vosotros un resumen del libro “El Concepto del Continuum” de Jean Liedloff. En en ella presenta un concepto muy interesante que, sin olvidarnos de que vivimos en una sociedad distinta a la tribu estudiada en el libro y que nuestra realidad del día a día es otra, creo que puede ser una gran fuente de inspiración para madres y padres que desean criar a sus hijos respetando sus ritmos y necesidades primordiales, con una crianza muy unida a la naturaleza humana y donde los niños forman una parte natural de la vida de los adultos. Sin duda un tema apasionante.

El Concepto del Continuum -En busca del bienestar pedido. La autora Jean Liedloff no llegó a licenciarse en la universidad pero sus trabajos como antropóloga han tenido mucho reconocimiento. Se sentía atraída por la selva sudamericana y participó en varias expediciones para estudiar a los indios de Venezuela, los yekuanos, que seguían viviendo en la edad de la piedra. Al poco tiempo se dio cuenta de que los niños yekuanos no lloraban, no tenían rabietas, no molestaban, y que pronto, por propia iniciativa empezaron a colaborar en las tareas de los adultos. ¿Por qué se comportaron tan distinto de cómo se comporta un niño occidental? Los adultos mostraban una alegría de vivir, una capacidad extraordinaria para disfrutar de la vida, incluso mientras trabajaban, y tenían una convivencia totalmente pacífica y respetuosa entre hombres y mujeres, y entre adultos y niños.

¿Cuál era la clave de su felicidad y su perfecta convivencia? Tras la quinta expedición escribió el libro “El concepto continuum”, que aunque es un libro muy recomendado para padres con niños pequeños, también es un libro para todos en general, también los que no tienen hijos, ya que describe una sociedad donde los individuos conviven felizmente, libres y sin el estrés y las depresiones que son tan comunes en nuestra sociedad.

¿Qué es el continuum?

A lo largo de la evolución, las especies se van adaptando a su entorno según las experiencias vividas. Estas experiencias van cambiando a las especies para adaptarse a las condiciones en las que les toque vivir. Así podemos decir que cada especie tienen unas expectativas que deben ser satisfechas para su supervivencia. Ejemplos de estos en nuestra especie pueden ser el contacto piel con piel, la lactancia nada más nacer, ser llevados en brazos etc. Otros animales tiene otras experiencias adaptativas, y es sólo cuando el bebé experimenta estas experiencias cuando su continuum se satisface.
Para un bebé humano, este tipo de experiencias incluyen:

• Contacto físico permanente con la madre (u otro familiar o cuidador/a) desde el nacimiento.
• Dormir en la cama de los padres hasta que el bebé deje de necesitarlo por sí mismo,
• Lactancia materna a demanda, en respuesta a las señales corporales del bebé.
• Permanecer constantemente en brazos o en contacto físico con alguna persona hasta que comience la fase de arrastre y gateo, en torno a los 6-8 meses.
• Contar con cuidadores dispuestas a atender de inmediato las necesidades del bebé sin emitir juicios ni invalidar sus necesidades.
• Satisfacer sus expectativas de que es un ser de manera innata  social y cooperativo, un ser bienvenido y digno.

Cuando no ocurren estas experiencias básicas que el bebé se espera, es entonces cuando el bebé llora, se tuerce y tensiona el cuerpo. Y cuando sean más grandes tendrán rabietas, pegarán y no sabrán expresar sus necesidades, ya que tendrán una confusión entre lo que desde la sociedad se espera de él y lo que le dice su continuum. En nuestra cultura, estos comportamientos los consideramos “normales” ya que la mayoría de nuestros hijos los experimenta. Pero si pensamos, son actitudes nada a favor de la supervivencia visto desde el punto de vista de la evolución, y son sólo una muestra de que el continuum del niño no está siendo correctamente atendido. Si un bebé hace millones de años se hubiera comportado así, y hubiera salido corriendo alejándose de su madre, o hubiera empezado a gritar y patalear cuando no conseguía lo que en ese momento quería, seguramente hubiera muerto o se habría perdido. Pero cuando el bebé no experimenta lo que su continuum le hace esperar, entonces hace cosas para llamar la atención o decir que algo va mal.

Vivimos en una sociedad adicta a las drogas, al alcohol, al sexo, al trabajo… Buscamos a personas y experiencias para llenar a ese vacío que sentimos por dentro, necesitamos que los demás no llenen y siempre estamos buscando la aprobación de los demás. Vivimos en una sociedad violenta y dónde muchas se sienten excluidas o que no pertenecen a ningún lugar. Según Jean Ledloff esto se debe a que en un principio el continuum del bebé no fue satisfecho. Este bebé será un padre o madre que tampoco sabrá satisfacer las necesidades básicas de su bebé y así se crea una sociedad enferma. Las necesidades no satisfechas de la infancia no desaparecen y ya adultos las personas siguen buscando satisfacer sus necesidades consumiendo, comprando, con relaciones no sanas o con violencia.

El continuum y la crianza

¿Cómo es un bebé que tiene su continuum, sus expectativas básicas satisfechas? Vamos a repasar los puntos uno por uno, de las necesidades de un bebé continuum.

• Contacto físico permanente con la madre (u otro familiar o cuidador/a) desde el nacimiento.

Un bebé continuum es un bebé tranquilo que no tiene necesidad de llorar o protestar, ya que está todo el tiempo en contacto físico, primero con su madre, y luego con otro adulto o niño mayor. Se siente parte de lo que está pasando y observa todo al su alrededor. Si tiene hambre, con sólo buscar el pecho y encuentra alivio, y si tiene sueño se duerme ahí mismo, atado en la espalda, en la cadera o en brazos… Su cuerpo está relajado y sin tensiones, ya que los movimientos de la persona que le está cargando le descarga de toda energía excesiva. Los bebés de nuestra sociedad a menudo tienen los cuerpos rígidos y tensos, y sienten una necesidad de saltar y estirar las piernas cuando le cogemos en brazos.

• Dormir en la cama de los padres hasta que el bebé deje de necesitarlo por sí mismo

Durante la noche cuando todos duermen, es cuando hay más “peligro” alrededor, y si un niño de la selva hubiera aceptado ser dejado y dormir sólo podría haberle costado la vida. La evolución se ha preocupado de asegurar que el bebé llore cuando es alejado de su madre durante la noche, y que se despierte cada ratito para mamar y asegurarse de que su mamá sigue ahí.
Para nosotros que dormimos con nuestros hijos puede parecer muy pronto que un niño quiera dormir sin su madre alrededor de los dos años. Pero hay que destacar que en nuestra cultura, aunque lo intentemos, es muy difícil satisfacer el continuum del bebé cien por cien, ya que como explicaré más adelante, la propia sociedad muchas veces va en contra. Otra cosa importante es saber que en las culturas primitivas como el yekuano, duermen toda la familia juntos, debajo del mismo techo y sin habitaciones que les separa. Eso significa que, aunque el bebé a partir de los dos años no duerma pegado a su madre, la tiene en la misma habitación y al alcance si alguna vez la necesita.

• Lactancia materna a demanda, en respuesta a las señales corporales del bebé.

Un bebé continuum nunca llega a llorar por hambre, ya que en el momento en que siente hambre solo tiene que buscar el pecho o moverse un poco para que la madre le acerque al pecho. La comida no se convierte en una lucha ni un sufrimiento, es simplemente parte de su bienestar.

• Permanecer constantemente en brazos o en contacto físico con alguna persona hasta que comience la fase de arrastre y gateo, en torno a los 6-8 meses.

Cuando un bebé continuum siente la necesidad de explorar sólo, cuando el está preparado para ello, le dejarán en el suelo y el se alejará lo que sienta conveniente de su madre, sabiendo que siempre podrá volver y que todo es seguro. Los bebés de nuestra cultura, al ser dejados solos en su cuna y habitación desde pequeños, dejados en guarderías o en parques, no se sienten seguros al separarse de su mamá, ya que no estaban preparados para ello y no han podido volver al lugar seguro cuando han querido. Un niño continuum es muy independiente cuando llega el momento y está preparado, y muy seguro de sí mismo.

• Contar con cuidadores dispuestas a atender de inmediato las necesidades del bebé sin emitir juicios ni invalidar sus necesidades.

Como anécdota voy a contar lo que pasó cuando el padre yekuano construyó un parque para su bebé para poder dejarle ahí. El padre estuvo un día entero construyendo un parque fuera de su casa, para que su bebé que ya gateaba podría moverse sin peligro y sin perderse. Cuando el padre había terminado el parque puso a su hijo dentro de el, pero el pequeño empezó a llorar nada mas verse encerrado en ese lugar raro, apartado de los demás. El padre le saco directamente, no cuestionó el llanto de su bebé, quitó el parque que había construido y nunca más intentó nada parecido.

Esta anécdota que nos cuenta Jean en su libro, demuestra claramente lo que significa respetar las necesidades de los bebés sin juzgar ni cuestionarlos. Nosotros, en nuestra cultura, cuando el bebé no quiere algo que nosotros queremos, intentamos convencerle, hacerle cambiar de opinión (en los casos más respetuosos) o directamente imponemos nuestra voluntad sobre el del niño.

Los bebés yekuanos son atendidos en el momento en que lo necesiten, pero no son el centro de atención. Siempre están presentes y forman parte de la vida diaria, pero de una forma muy natural. Nosotros a menudo tratamos a los niños como si todo circulara alrededor de ellos. Paramos la vida que tuvimos antes de ser madres para sólo atender a nuestro hijo y cada movimiento que hace. Esto les provoca a los niños una confusión y visión no real de ellos mismos. Los yekuanos simplemente siguen sus vidas en la medida que pueden y quieren, pero con sus hijos en brazos.

• Satisfacer sus expectativas de que es un ser innatamente social y cooperativo, un ser bienvenido y digno.

Los bebés yekuanso no son apartados de las tareas de los adultos en ningún momento, y forman naturalmente parte de ellos. Los yekuanos confían en que el niño querrá participar cuando sea lo suficientemente maduro y desarrollado para hacerlo, y nunca obligan ni intentan conseguir que los niños colaboren si no sale de ellos. Los humanos somos seres sociales, y queremos formar parte de nuestra familia o tribu, queremos hacer lo que hacen ellos y queremos ser aceptados. Es sólo cuando no se ha atendido bien al continuum del niño, cuando estos no quieren ser parte, o no se sienten parte de la sociedad en la que viven y no quieren colaborar.

Jean nos cuenta en su libro de un hombre que se había sido adoptado de una familia venezolana, y ya de adulto volvió a la aldea de los yekuanos. El vivía durante 5 años con su esposa en casa de otra familia, sin trabajar y sin pagarles nada. Como la familia yekuana no le pedía nada, y él estaba contento de no tener que trabajar, pues así siguieron durante años. Nadie le juzgo ni le reprochó nada jamás. Un día, el hombre quiso cultivar su propio huerto, y el padre de la familia donde había vivido sin pagar y colaborar, le ayudó hasta en el último detalle. El hombre, después de vivir 5 años a su aire, sintió que nadie le presionaba para colaborar y ayudar, llegó a poder disfrutar del trabajo como cualquier otro indio. Esto es algo que deberíamos tener presente cuando intentamos enseñar a nuestros hijos a colaborar en casa o recoger sus juguetes. Si no le presionamos llegará un día cuando quiera hacerlo, sin peleas y reproches.

Los celos son también algo muy normal en nuestra sociedad, entre hermanos y entre personas adultas, pero sólo indica que el continumm del niño no ha sido respetado, y que no se ha podido llenar de sus necesidades básicas como debería. Si un niño deja voluntariamente los brazos de su mamá cuando empieza a gatear, sabe que igual que se ha ido puede volver, y no sentirá que le están “quitando nada” cuando la madre tiene a otro bebé o se dedica a otra persona. Si no ha podido experimentar los brazos de su mamá hasta que él decidió abandonarlos, seguirá buscando ese lugar seguro cuando sea mayor, en su empresa y trabajo, en su pareja o en cosas materiales. Se sentirá celoso de cualquier persona que se acerque a lo que el quiere, ya que sentirá que se lo están quitando.

Otra cosa importante es hacer que los niños se sientan capaces y bienvenidos a colaborar. Y esto es quizás de lo más difícil de seguir o aceptar en nuestra cultura. Si un bebé yekuano se acerca al fuego cuando su mamá está cocinando, nadie le va a apartar. Todos confían en que el bebé es un ser capaz de acercarse lo justo para no quemarse.

Si un bebé yekuano coge un cuchillo mientras los demás están cortando verduras, nadie le quitar el cuchillo diciendo que él es demasiado pequeño. Jean cuenta en su libro cómo los bebés yekuanes gateaban al lado de barrancos sin caerse, exploraban cuchillos, el fuego y el río, entre otras cosas que nosotros consideramos altamente peligroso para un niño pequeño. Ellos confiaban en la capacidad del niño/bebé y sabían que iba a pedir ayuda si lo necesitaba.

Si un bebé desde que nace es apartado de las cosas que le causan interés, y que los adultos manipulan, lo que sentirá es que es un ser menos capaz y digno de hacer las cosas. Esto le creará confusión e inseguridad, lo que llevará a que cuando alguna vez tenga un cuchillo en su mano seguramente se cortará ya que no confía en su propia capacidad. Jean cuenta en su libro que, durante todo el tiempo que permaneció en la aldea de los yekuanos (la última vez hasta 9 meses) casi ningún niño se hizo daño. Cuenta como los bebés habían desarrollado sus sentidos para vivir en la selva sin complicaciones, conocían cada movimiento del río y cada animal de la selva. Nosotros no dejamos que nuestros bebés desarrollen sus sentidos para vivir sin peligro en nuestra sociedad, ya que les apartamos de toda posible amenaza y peligro. Y después cuando nosotros consideramos que tienen la edad correcta, esperamos de ellos que afronten la vida con éxito.

¿Cómo seguir el concepto continuum en nuestra sociedad?

Aunque estemos de acuerdo con todo lo que nos cuenta Jean Liedloff, nos encontramos con muchas dificultades cuando intentamos llevarlo a cabo.
Cosas como dormir con los niños y darles pecho a demanda, es más fácil (aunque en muchos casos también hay complicaciones) pero los otros aspectos de la teoría parecen a veces ir en contra de nuestra sociedad. Lo primero que tenemos que recordar que no somos yekuanso, llevamos un bagaje emocional muy distinto a ellos y llevamos cientos de años actuando en contra de nuestro continuum. No vivimos en tribus dónde contamos con el apoyo ilimitado de otras mujeres, hombres y niños, ni en la naturaleza bajo las estrellas dónde solo hay peligros “naturales” para decirlo de alguna manera. Nosotros vivimos aislados en familias pequeñas, valoramos la independencia y la intimidad, y normalmente no contamos con la ayuda de nadie aparte de nuestra pareja que trabaja, y una madre o amiga que viene de vez en cuando. Tenemos horarios y obligaciones que muchas veces no pueden esperar, y es difícil prepara la comida o poner la lavadora mientras que nuestro hijo pequeño esté experimentando bajando las escaleras solo. Tenemos trabajos que nos llevan fuera de casa y nos obligan dejar a nuestro hijo, ya que los niños no son bienvenidos en muchos lugares de nuestra sociedad. Si queremos quedarnos es casa con nuestros hijos muchas veces significa aislarnos del resto de la vida adulta, y estar solos todo el día con nuestro hijo. Nuestras ciudades son llenos de peligros construidos por los humanos, y que muchas veces no se puede calcular. Los niños yekuanos tenían toda la infancia para aprender a interpretar la naturaleza y selva a su alrededor, y se puede aprender cómo se comportan unos animales, cómo se comporta el río cuando llueve y se inunda, cómo se balancea por un barranco estático sin caerse. Pero nosotros nos movemos mucho de nuestro lugar familiar, y cada día el niño se enfrenta a muchas variantes de los peligros. Hay escaleras mecánicas, escaleras más grandes, más pequeñas, de diferentes materiales… Hay coches que no podemos calcular cómo se van a comportar, y tenemos en nuestro día a día miles de estímulos nuevos.

¿Qué podemos hacer?

Podemos intentar acercarnos a como vivían los yekuanos, teniéndoles como fuente de inspiración para una crianza y vida feliz. Podemos intentar atender el continuum de nuestros hijos lo máximo posible, llevándoles en brazos, alimentándoles con pecho a demanda, durmiendo con ellos y dejándoles explorar siempre cuando sea posible. Cuando hay un peligro que le interesa al niño podemos acompañarles, sin dejarles solos, pero dejándoles que investigue y aprenda. Cuando algo no puede ser, es muy importante explicarle al niño por qué le apartamos, y no enfadarnos ni juzgarle por lo que intenta hacer. Intentemos confiar en nuestros hijos, accidentes pueden pasar, pero son seres competentes que tienen sus 5 sentidos concentrados en lo que están haciendo.
Así podremos tener hijos independientes y seguros, perfectamente capaces de enfrentarse a la vida.

Sofía Nikander